jueves, 22 de septiembre de 2011

La ilusión es es un ser tan frágil que la debemos tratar con sumo cuidado...

MIRADA DE MAR

Disculpen, si hace días que no escribo, se debe a que me centro en unas historias algo más largas de lo habitual y por lo tanto más cuidadas (o en eso reside mi gran intención, mas tanta ambición no fluye bien por mis estrechos y toscos dedos, se atasca en la punta e impide que mis pensamientos se muestren tal y como respiran en mi cabeza de demente cuerdo) Hoy tampoco escribiría de no ser que un ente me mueva a ello,y en efecto, así es.

Digo ente, mas se definiría mejor como lo más bello que existe en la faz de la tierra, una mujer y de mujeres hablo cuando digo y no me equivoco ni en la más mínima esquirla de duda de que ni riquezas ni poder las valen, no hay nada superior a ellas. Nacemos, vivimos y morimos con el don, el deseo o la dicha de estar al lado de una mujer.
Pues de mujeres va la cosa de hoy, mejor dicho de una mujer en especial y en espacial, ya que su mirada llega a los más recónditos confines del universo, una vez visto el objetivo se desplaza a través del viento en su tabla  de madera de ejes sobresalidos hasta que llega al lugar escogido por la sombra de sus decisiones, saca de un agujero de su pelo lo que me parece ser una cámara fotográfica, no obstante mi instinto me dicta que no me fíe de mis ojos marrones ya que el iris no se lucra en los cambios. Tras terminar de fotografiar a Saturno, regresa al planeta Tierra.

Pues este pintoresco personaje se dejó caer, por la calle Guadalquivir nº9 sin muchas pretensiones de pasarlo bien en sus turnos laborales.

                           --¿Perdona, tienes un cigarro?--Escuché una voz femenina detrás de mi oreja.

                           --Claro que sí--Me volteé para descubrir a la dueña de aquella voz dormida--Fumo Camel...--Me callé al instante tras fijar...¿Cómo diría Bécquer? ¡Ah, ya sé!...Tras fijar mi pupila en su pupila azul. Puede parecer pretencioso que yo diga que lo primero en que me fijo en las personas es en sus ojos. ¡Pues es verdad! ya que mirándolos vislumbro el alma. Y que ojos, que ojazos, que mar cristalino cual hielo de glaciar se esconde dentro de ti. Y el cielo fue azul, tu mirada azul, sentimiento azul, mi silencio azul, tu sonrisa azul, nuestra palabra azul y yo no podía mirar hacia otro lugar que no fuese ese pedacito de cielo que nadie sabe como llegó a tus ojos azules.

                            --¡Ehhh! ¿Me das un maldito cigarro o no?--Se desesperó al darse cuenta de mi embobamiento progresivo típico de loco de atar.

                            --Si, si, claro, lo siento, estaba soñando despierto.

                            --¿En que soñabas?

                            --En tus ojos azules.
                                 
                           --El azul me da cielo y el iris los cambios.

                           --Yo también digo eso ¿Donde lo has escuchado?--Pregunté.

                          --Se lo oí susurrar a una especie de dios, aunque ni tú ni yo creamos en él.
                   
                          --Hablando de Dios, he vuelto a creer en Él. Es imposible que el puro azar o la casualidad concibiesen una mirada tan bella como la tuya. Eso ha tenido que ser la obra maestra de un Ser supremo y Omnisciente.--Concluí en mi razonamiento

                          --Me vas a hacer ruborizar. ¿Oye, me haces un favor?

                          --Me pides lo imposible. Yo te lo concedo...

                          --Ponme fuera del alcance del bostezo universal.

                         -- Pues nos veremos en el exilio o en una celda, seguramente.

                         --Ponme fuera del reposo de mi historia personal.

                        -- Soy un ave rapaz. ¡Mira mis alas!

                        --No las veo--me respondió.

                        --Usa tu cámara, sin ella solamente los que conozcan a los Héroes podrán ver mis alas.--Sin dudarlo dos veces me fotografió en mi máximo esplendo y asombrados se quedaron esos preciosos ojos cuando en la pantalla de su cámara. Me vio con alas de águila imperial. ¿Quién diría que me parecería tanto a un ángel y sería a la par tan distante y contrario a uno de ellos?--Prepárate para sacar fotos pequeña, prepárate.
Y tu mirada azul...tu mirada de tú, tú más azul...

miércoles, 14 de septiembre de 2011

MISIVA A LA FEROCIDAD

14/IX/2011
Esperanza mía.


No puedo dormir porque sueño que has vuelto al fin, tras tanto tiempo sin verte, tras ese largo camino recorrido sin ti por fin te he reencontrado entre las sabanas de mi edredón.  Perdón, entre los laureles del deber de mi trabajo. Aún recuerdo emocionado y lleno de nostalgia aquel día en que entre besos de amargura me tuve que despedir de ti recorriendo el paseo de los tristes. Estos años viviendo la ausencia de ti he podido afirmar que son los segundos peores años de mi vida (ya sabes cuales son los primeros, Dios no quiera repetirlos)

Me alegro de tenerte a mi lado al fin, no te agradaría en nada verme en mi situación actual, perdí mi mirada de fuego perpetuo del infierno, mi frondosa melena perdió su brillo propio de vida, mis ostentosos colmillos se pudren a caries y se me caen uno a uno. Me he convertido en un león enjaulado. Sinceramente temo de que te eches a llorar sin consuelo al verme entre mis cadenas oxidadas por el tiempo de tu ausencia.

En ese tiempo de tu ausencia vomité mi alma al diablo por encadenarme aún más (la fe es ciega, y ser ciego nunca fue bueno, lo sé...) no obstante debes estar tranquila con mi pacto con Satán, pues tras concretar la fecha de mi muerte con tal horripilante ser, le engañé, le maté y ahora no hay quien me pare.

Quedemos antes de que el frío y el yermo caiga en las lágrimas del corazón de Madrid. Vuelve a llenarme y se mía otra vez, se leal a mi causa y por favor, esta vez no, esta vez no me falles. Sácame de mi encarcelamiento y pregúntame del tiempo, mata a mi carcelero, conviérteme en el viento para callar el silencio y enmudecer el terror, decoraré mis sueños y los cubriré de tus besos, podrán quemar mi cuerpo y condenar mi alma, pero mi espíritu viajará a lomos de la lluvia gracias a ti. Pregúntame si el tiempo a cambiado o si sigue lloviendo, si vienes cambiará el tiempo a soleado solamente anelo escuchar tu voz y que me llegue a mi alma del mismo modo que lo hacen tus caricias. Aunque el tiempo aún sea malo y la vida llueva desgracias mías y ajenas ven a colorear mi panorama de khaos.

Bueno, solamente decirte que quedamos en la calle Guadalquivir nº9 y que se te ha echado demasiado en falta, cariño.

Pd. Ya he roto mis cadenas
El Héroe de Wilde 


domingo, 11 de septiembre de 2011

CURIOSIDAD O ESTUPIDEZ

                    --¿Sabes que la curiosidad me está matando?

                    --Lo siento.

                    --¿Y sabes que he borrado toda una entrada entera para poner esta mierda?

                    --¿Por qué?

                    --Por la puta curiosidad, Leyde, por la puta curiosidad.

jueves, 8 de septiembre de 2011

DE HOYO EN HOYO Y TIRO PORQUE ME TOCA...

Caminaba una buena tarde por aquellas enmarañadas calles de Madrid, que gran ciudad y que bonita. Tras encararme de manera un tanto ostentosa con la calle Serrano, preferí cambiar de rival bajo el humo del opio y pelear con la más estrecha faceta de López de Hoyos, hasta que la encarnizada lucha con el fogoso Sol como único testigo se frenó sin claro vencedor cuando llegué a el bar de la vereda de la puerta de atrás. Allí me encontré con mi gente que enseguida le soltaron al aire para que este me lo dijese a mí una sutil idea de marchar de forma desmilitarizada, "dirreción" Oeste, atravesar todos los desiertos, bosques y montañas de Madrid y llegar cerca de uno de sus pueblos más conocidos para luchar contra la quimera de la fría noche con las dos únicas armas de una sudadera roja y mi calor interno nivel supernova modo fiesta. Sin dinero y siempre un poco borracho me enrolé en el ejército de mercenarios, con la promesa de construir una senda entre los besos de la traición. 


Una vez en esas tierras inexploradas para el iris de mi ojos nos dispusimos a quemar todo y aunque el aire no sepa que ocurre, el viento se lleva lo que acontece y sobretodo se lleva la ceniza de la hoguera de nuestras vanidades. Entre humo, licor y amigos se acercó un ángel, que en su día perdió la fe y fue expulsado del cielo, preguntando por un Héroe de facetas un tanto extraña que vestía un rojo, más rojo que la sangre al huir de un cuerpo moribundo. En pocas milésimas de segundos se activo el software de mi cabeza "Search and Destroy" preparado para dar caza a esa fugitiva del cielo. Yo no era el único, la gran parte del ejercito seguía mis pasos, incluso antes de que los diese yo mismo y mis creencias de nostalgia de la mujer misteriosa.


No duraría mucho este juego. Lo justo hasta que la noticia estalló y se divulgó como el fuego en la pólvora. Se escuchaban llantos y gemidos de dolor, todos desolados. La peor de las peores noticias hizo acto de presencia en aquel feliz lugar, un ser querido entre la tierra y sus gentes había sido convocado por la muerte. Un vecino murió y todo el pueblo lo hizo con él. Silencio. Lúgubre y odiado silencio de respeto a la memoria del amor de un alma que parte hacia el extranjero en su barco de vela con Sol en el horizonte señalándola la ruta a seguir. Lo único que sajaba aquel incómodo ruido del silencio eran los llantos y suspiros de los vecinos y el dolor de un camarada de el ejército que partió de Madrid a mi lado que conocía al finado. Me senté a su lado, le mire a los ojos y le di todo mi apoyo demostrándolo con mi mano en su espalda y diciendo. 


                          --Camarada--Suspiré, mi ritmo era lento--Son cosas que pasan y no se pueden prever ni de lejos.


                         --¿Pero por qué ahora? Justo este día, no lo entiendo. No lo comprendo. No lo veo.


                         --Yo solamente veo una cosa--Le dije mientras realizaba otra pausa para pronunciar las palabras exactas.--Yo veo que ese chico a muerto y el pueblo lo ha hecho con él y que para que pase esto que ven mis ojos, para ver este panorama tan desolador de dolor, sólo me lo puedo explicar de una manera. Que ese muchacho, era grande y querido entre los suyos y no hay cáncer que pueda matar ese amor y respeto que sentís el pueblo por él. La muerte no es tan fuerte para matarlo  por eso aún le recordáis y le brindáis honor. 


                        --Llevas razón, Héroe. La llevas, te lo aseguro.                        


La noche continuó, él no hubiera querido que llorásemos en vez de reír. Así lo hicimos y entre excesos y ayudando a los camaradas más deteriorados, bailamos, gritamos y sobretodo reímos que es lo que él hubiera querido que hiciésemos. REÍR                       

martes, 6 de septiembre de 2011

¿SOBREVIVIRÍA JESUCRISTO GARCÍA EN EL SIGLO XXI?

Ver nacer los días es mermar en silencio, ya que con cada amanecer desconfío más de los humanos, sobretodo de los borrachos que constantemente demuestran lo evolucionada que está esta nuestra raza humana. Una cosa es preguntar al viento donde conocí a la Luna mientras salía, bebía, me metía rayas, el rollo de siempre... (ya se sabe, últimamente soy de Extremos y además Duros) y otra cosa mucho peor que los besos robados por las flores novicias de Primavera es demostrar que los cristianos crucificarían a mi amigo JESUCRISTO GARCÍA ahí mismo en la vereda de la puerta de atrás mientras le esperé la muerte traicionera, seremos animales, nunca mejor que los cerdos o las sabandijas.


                   --¡Ehh tú, ateo!--Me dí la vuelta para ver a un patético borracho--Hazte cristiano y sigue nuestros valores y los mandamientos.


                   --¿Y usted por qué no los sigue?--Le respondí con claros rasgos de odio en mi joven rostro.


                   --¿Qué quieres decir?--Giró la cabeza de lado, como si eso le hiciese comprender mejor mis palabras.


                  --¿Qué haría con todos nosotros?--Preparé mi cara para reírme en su cara.


                  --¡Os mataría, asquerosos "rojos"!--El que de verdad se ponía rojo era ese hombre extraño de colores dantónicos en su camisa <<¿O quizá serían mis ojos defectuosos?>> Yo mientras me reía de ese pobre payaso.


                       --¿Y usted es ese buen cristiano ?¿Cuál es el quinto mandamiento? ¡No matarás!, No seas cínico, hombre. Yo no creeré en la Iglesia, mas puedo afirmar y ten seguro que es afirmación, no vanagloria, que tengo más valores cristianos que usted, ya que sigo el ejemplo de Jesús desde mis adentros, hacia mis afueras y sin pasar por iglesias ni sacerdocios. Y ahora, aunque no te soporte, le llevaré hasta su casa, pues sé de sobra que en tal estado de embriaguez no la encontrará ni en tres lunas.


              --¿Podemos ser amigos?--Me preguntó ya en el suelo a causa de los vapores etílicos--Lo siento por lo que te dije.

              --Claro que sí. Y tranquilo solamente estábamos platicando...

              --¿Cuál es tu nombre?--Me cortó de sopetón.


              --Soy el Héroe de Wilde, no obstante, me puedes llamar Héroe.  





lunes, 5 de septiembre de 2011

VAMOS A CURAR LA SOLEDAD

Me faltan letras en el teclado de mi ordenador y no podré escribir y expresarme como quisiera, mas aún escribo y aún me expreso de manera un tanto insólita y curiosa. En otras palabras, es un "coñazo" escribir con este aparato enfrente mío. Aunque debo admitir que mas "coñazo" es escribir sin inspiración ni divina ni humana y esto se lo hice notar a mi princesa (Republicana, es curioso...) que no es mi princesa. Al menos aún no lo es y aunque mentes difusas me aseguran que yo seré el próximo príncipe de su vasto reino, lo dudo y más cada día.
Príncipe, solamente conozco a uno y parece ser que no lleva muy bien eso de seguir siendo noble y no poder escapar de su castillo para no volver del viaje donde hallará la muerte. Todos por muy poderosos que seamos somos esclavos de algo y si ustedes, damas y caballeros, no me creen, díganme, ¿Quién no está sujeto a las leyes de la natura? ¿Quien no es esclavo del tiempo?

                 --Aún no he pisado las nubes y ya te temo.--Me dije delante del espejo donde se reflejaba perfectamente mi imagen a la que tanto amaba y despreciaba a la vez, por los logros y los fracasos acumulados respectivamente.

                -- Mañana era un día marcado en rojo en nuestro calendario, amigo y lo estas dejando pasar, ¿Que nos queda? --Me preguntó mi propio reflejo.

               -- Si todo nos sale mal y perdemos el Sur, aún nos queda nuestro refugio de naufrago perdido en el mar, aún nos queda ese maravilloso bar de Madrid al que vamos todos los días a bebernos las penas y sonreír junto a fracasos y promesas aún por conseguir. Y sabes que el doctor de la nostalgia nos recetó por fiestero: Tequila, amigos y Rock and Roll.

             -- Cuanta razón tienes, lo grande que es ese bar y todo lo que hemos reído y llorado ahí, y que precios, amigo.

Salí por la puerta de mi casa sin ni siquiera despedirme de mi reflejo que me insultaba a lo lejos, caminé sólo pensando en mi nuevo fracaso,  hasta que del cielo cayó una blanca rosa y supe que él me enviaba una señal...


sábado, 3 de septiembre de 2011

LLORANDO POR EL BESO DE LA ANARQUÍA

Acabo de ver a un noble, cría de reyes, llorar debajo de se cama bordada en oro por tener miedo a que nunca besará a la anarquía. Me sorprendió ver a un príncipe dar su trono y su reino por vivir en sus propias carnes el amor al comunismo.

Para sacarle de tal suicidio de poder, el poderoso rey le aplicó ley antiterrorista y el Príncipe se auto-crucificó entre pastillas y heroína. Se llamó a partir de el tercer día JESUCRISTO  GARCÍA y se alejó de todo lo que poseía. Solamente necesitaba. Solamente quería sus labios, los dulces y embriagadores labios del Khaos...

jueves, 1 de septiembre de 2011

LA VEREDA DE LA PUERTA DE ATRÁS

                      -- Solamente busco algo de esplendor.-- Me dijo mientras clavaba en mis pupilas esos ojos de gata dignos de alzarlos hacia el firmamento infinito para que me guíen en el camino de tu espera y no desconecte. <<Si eso no pasase, ese mismo camino, lo tendría que recorrer colocado>>--Me dije para mis adentros, para mis afueras dije.

                     --No quiero estar condenado a mirarte desde fuera y tener que dejar que te toque el Sol y no mis ásperas manos de nostalgia.

                    -- Espérame en la vereda de la puerta de atrás. Mañana a lo mejor me digno a pasar por ese deprimente lugar al que tu llamas "hogar" a ver si entiendes que en ese camino hacia ese lúgubre bar sólo se reúnen poetas fracasados.--Me decía ella mientras yo pensaba. <<¿Poetas fracasados? Esas gentes pueden que hubiesen perdido en la guerra, no obstante habían luchado y lo seguían haciendo desde la sombra. Vale, que sus golpes de sueños y tinta rosa de lágrimas de juglar no tuviesen la misma intensidad como muchos años atrás donde aún jóvenes y desnudos emprendieron la empresa bélica contra la hoja en blanco en frente de ellos; y puede que mientras la imaginación se quemaba con la piel arrancada a tiras en las hogueras de la Ciudad de los Gitanos, sus musas en forma de inspiración huían hacia los brazos de otros contingentes, más sanos y vigorosos que ellos, de aquella encarnizada lucha. Puede que sucediera eso en el pasado, mas ellos aún no han dejado de pelear. Ya no les quedan ni carne ni músculo alguno y todo el mundo sabe que deberían estar anclados bajo tierra con los clavos oxidados cerrando las puertas de sus respectivos ataúdes, y nadie sabe que si no están bajo tierra es porque la muerte no tiene valor a intentar llevárselos y espera impaciente a que esos huesos sin carne ni músculos se conviertan en polvo y se los lleve el viento lejos de ese bar. ¿Esos son poetas fracasados?

                    -- No son poetas fracasados ya que la única derrota que se obtiene es la que se abandona y ellos aún no han abandonado. ¿Y por qué quieres que abandone ese bar?--La expuse mi punto de vista que estaba meditando.

                    --Porque tu no eres un poeta fracasado.--Y me sonrió como era de costumbre que lo hiciese. Al menos en mis sueños sí.

                    --Yo creo que aunque joven ya he fracasado. Si mi vida es una escalera me la habré pasado entera buscando el siguiente escalón.--Lo que no la dije es que ya había encontrado el escalón, pero al apoyarme en él, el propio peso de mis penas lo resquebrajo en mil y una esquirla de aire y llanto de alquitrán.

                   --Pues esa escalera esta en mi tejado y yo en él, y te estoy esperando a ver si llegas. ¡Sube la escalera!

                   --Volviendo al tema. ¿Te veré en la vereda de la puerta de atrás y así poder llevarte a mi bar o tendré que dejarla de lado para buscarte entre los desiertos de Madrid?

                  --¿No haremos de esto una guerra no?--Me dijo con cierta tono irónico dibujado en su rostro.

                  --¿Una guerra? Tus soldados son flores de maderas y mi ejército no tiene fronteras, sólo un co-razón. Y si pierdo esa guerra asesinado por tus flores de madera, entonces me esperará la muerte traicionera y antes de repartirme del todo en un cajón, te pediré que me abofetees por todos los pecados cometidos.

                  --¿Por los pecados? Si eres ateo.

                  --¡Gracias a Dios que soy ateo!--exclame hacia las nubes de cristal del firmamento.--Y ella se rió como en mis sueños, sólo que ahora era de verdad.

                  --¡Además!, la muerte te puede esperar, está muy ocupada con la gente que veo que muere en mi televisor.

                 --¿Nos sobra el amor, preciosa?

                 --No. Es más, nos falta. Yo lo extraño mucho, demasiado...

                 --Ven conmigo a la vereda de la puerta de atrás y conoce mi acogedor bar.

                 --¿Como quieres que llegue a la vereda de la puerta de atrás de ese bar?

                 --Te enviaré una flor para que te marque el camino.

                 --Aveces, Héroe, no comprendo lo que dices.

                 --¿Entonces como quieres que esté dentro de tu ombligo?--Ella me miró con extrañeza, no obstante nunca comprendería esa pregunta cargada de connotaciones de vital importancia <<Ya se la explicaré, pero antes la tengo que llevar a la vereda de la puerta de atrás >>

                       --¿Quieres que vaya a la vereda de la puerta de atrás?¿Quieres tenerme en tu bar? He oído que tienes poderes extraordinarios y que por eso te llaman El Héroe de Wilde. Haz algo extraordinario para mí, algo que consiga dejarme sin respiración. Y haz que el aire no quiera entrar para ver la maravilla que me tornas delante de mis preciosos ojos.

Sin mediar palabra(No necesitaba palabra alguna) Me levanté del suelo y me puse en el centro de la calzada que da a la vereda de la puerta de atrás de mi bar; Alcé mi brazo derecho y con el puño cerrado cogí todo el aire que pude, sólo entonces deje extenderse a mis dedos índice y corazón y que mirasen hacia el cielo de una mañana de comienzos de Septiembre para que expulsaran un rayo azul zafiro que impactó contra el celeste cristalizándolo rápidamente y permitiéndolo reflectar la luz del Sol de manera única y hermosa sobre mi princesa desconocida. Y efectivamente, el aire no quería entrar en sus pulmones, ya que se limitaba a contemplar mi creación (Y eso que tenían muy fácil entrar en sus pulmones, ya que ella estaba con la boca abierta) Ella no podía dejar de mirar hacia arriba. Recordaba cuando era pequeña y buceaba en el mar mirando por encima de su cabeza para ver los haces de luz del Sol penetrar el agua y volverla cristalina.

                 --Aquí lo tienes, preciosa. Tu cielo de diamantes.--Me di la vuelta y me adentre en al vereda de la puerta de atrás para acabar dentro de mi bar seguido de ella a la que con poner un pie y recibir una blanca rosa en ese mágico bar de Madrid ya había caído en mis redes, ya era mía, ya la tenía.
                 
La Vereda de la Puerta de Atrás es Extrema y Dura...


                  

Las más Vistas, pero no las Mejores